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Albertucho-Amasijo de porrazos

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Albertucho-Amasijo de porrazos

04 de mayo de 2008 - Crítica de disco  -  Comentarios 2 comentarios
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Sello: Dro Atlantic

Regresa Albertucho, y lo hace con el rock hirviendo en sus venas. Tras un primer trabajo muy personal, que hace ya cuatro años nos dejó entrever lo que este joven sevillano se traía entre manos, y la pronta consolidación de su carrera dos años después con “Lunas de mala lengua”, un rockero pero aflamencado álbum en el que influencias como Triana bañaban los versos de este segundo paso en su camino. Fue éste un interesante álbum, fresco, quizás no tan guitarrero como el primer álbum pero plagado de grandes canciones que ya manifestaban con sonoros gritos la consolidación de Alberto Romero en esto del rock, ya no tan preocupado por sus versos sino de ofrecer un álbum variado e interesante en lo meramente musical.

Amasijo de porrazos es su confirmación como músico, y en él se hacen patentes quizás los influjos más internacionales del sevillano, donde el rock y la rabiosa energía de sus seis cuerdas distorsionadas nos hacen disfrutar de este álbum en el que igual tendría cabida una rumba a lo Kiko Veneno que los más salvajes Motorhead. Grabado en vivo, con el feeling que la actuación conjunta de los músicos aporta en una grabación, sabe mucho de transmitir sensaciones: desde el positivismo de “La Gata”, primer single del disco –y heredero directo en sonido del “Pisito” que habitó en su primer trabajo-, hasta la chulería desbordada en “El nota” –donde se atreve con elementos funk. Todo ello pasando por sentidos acústicos como “Los venideros”, su inmediato contrapunto en el punk-rock más canalla de la breve “Me gustan más los perros que los hombres”- donde se rodea de Gerardo (Vantroi), Fernando Madina (Reincidentes) y Txus (Disidencia) para dar el tiro de gracia en la última pista del disco, o la divertida “Yo me cojo el tren”, con ese carismático músico que es el Lichis, de La Cabra Mecánica. Siguiendo al hilo de las colaboraciones, tripite, como ya es tradición, Kutxi (Marea), que en esta ocasión recita una intro que él mismo escribió para el primer tema que el público tuvo oportunidad de escuchar en este compacto: “El bueno el feo y el malo”.

Cuídense de sus adictivos riffs, de la fina y callejera poesía de Alberto, de cómo un tema introspectivo y tranquilo puede tornarse macarra en cuestión de segundos, y de la potencia general que transmite el disco. Albertucho tiene el don de no repetirse, y es por ello que no sorprendería en exceso que este disco no satisfaga a alguno de sus seguidores. Pero tiene la difícil sensibilidad de bañar el rock más potente en un aire de romanticismo y cotidianeidad, con unas miras amplias que hacen que muchos encuentren en su trabajo, sin embargo, aquello que estaban buscando. Un cambio quizás demasiado brusco respecto al trabajo anterior, que necesitaría de un nexo en común que justificara la transición a aquellos que quizás no sepan hacer suyo el repentino aunque interesante cambio producido, comprensible desde el marco de llevar su contundente sonido del directo a la versión enlatada de su música. Gana en calidad musical, aunque sacrifica un poco de su frescura en pos de algún tema que se puede hacer en parte más pesado. En resumen, no comprar el disco esperando al “cantautor” rumbero o aflamencado en que quizás pensaban podría convertirse Albertucho, pues lo que este disco contiene es Rock en mayúsculas, el rock de un tío que hace bastante que dejó de limitarse a musicar su poesía, para sentirse cómodo con su guitarra al cuello y salir a repartir acordes.
Artículo escrito por Héctor Mainar

Comentarios

Carla - 04 de mayo de 2008
Vaya discazo se ha pegado Albertucho.
Humberto Rico - 04 de mayo de 2008
Este tio es la polla, vaya peaso disco "Amasijo de porrazos" Que arte tienes chaval!

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Fotografía por Héctor Mainar