Rock estatal y sus noticias

Yngwie Malmsteen’s Rising Force - Unleashed the Fury

Yngwie Malmsteen’s Rising Force  -  Unleashed the Fury

Yngwie Malmsteen’s Rising Force - Unleashed the Fury

07 de septiembre de 2005 - Crítica de disco  -  Comentarios 0 comentarios
Más artículos sobre: Unleashed the Fury, crítica
Comparte:
 
Yngwie Malmsteen’s Rising Force
Unleashed the Fury
SPV



El sueco guitarrista que hace mucho tiempo compartió el destino con Ron Keel en Estados Unidos, en una banda llamada Steeler, para luego ir a parar al primer disco de Alkatrazz, lleva más de veinte años haciendo las cosas bien con su fórmula especial. Desde el debut con aquel disco del año 84 titulado “Rising Force” en el que preludiaba la invasión de guitarristas técnicos que vendría del otro lado del Atlántico (joe Satriani, Vinnie Moore, Joey Tafolla, entre otros), nuestro hombre no ha variado un ápice su concepción del arte sonoro.

Este disco no varía, como digo, lo que Yngwie considera ha de ser un tratado de hard rock clásico, con influencias de los grupos que le vieron convertirse en una estrella del rock and roll, bandas como Rainbow, Deep Purple y todo el rock duro setentero, que han hecho de nuestro hombre un músico fuera de su tiempo, al margen de modas, con ese sonido propio que lo caracteriza.


Sigue a la voz el gran Doogie White, un hombre que parece sacado de uno de esos discos de hard rock de los años setenta, algo de Uriah Heep o de Led Zeppelin, la buena escuela; y además, para combatir extrañas maniobras con su disco, nuestro hombre nos ofrece nada menos que 18 canciones, todas cortadas por el mismo patrón de rock neoclásico y barroco pero con una gran creatividad y variedad en sus planteamientos. No hay dos temas iguales, y así tenemos desde el trallazo melódico de “Revolution” a la delicia instrumental de “Magic and Mayhen”.

Aunque no se trata de un disco que cambiará la historia, sí que tiene ese toque auténtico del artista que está por encima de modas, si alguien cumple ese requisito es Malmsteem, un hombre atraído por la rotundidad del buen hacer.

Artículo escrito por ignacio rielas

Comentarios


¡Déjanos tu comentario de este artículo!

Acepta las cookies para poder dejar un comentario en este artículo
 

Te puede interesar...
Fotografía por Héctor Mainar