Desde el sur de California nos llega una agrupación apadrinada por el sello Metal Blade que parece querer dejar las cosas claras: herederos directos del thrash metal pero con un pie puesto en el siglo veintiuno. Influidos por los primeros discos de Fear Factory y Machine Head, pero también por la parte más “moderna” de Dark Angel o Testament. Eso es lo que tenemos aquí; un cruce de caminos donde se dan la mano la vieja escuela con las nuevas bandas de metalcore. Nada de nu metal, por otro lado, que todo hay que decirlo.
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