Impresionante es decir poco para calificar la nueva entrega de Ayreon, el proyecto de Arjen Lucassen, un músico superdotado que no tiene que demostrar nada más después de entregar este doble cedé en el que da rienda suelta a una incontinencia creativa fuera de lo común y muy por encima de los músicos de su ámbito geográfico y temporal. Disco extraordinario donde los haya, uno tardará en cansarse de oír unas canciones que deberían arrasar en las listas de éxito; nos tememos, no obstante, que este tipo de trabajos se mantendrán apartados siempre del gran público. Quizá, en parte, ahí radique su fenomenal encanto.
(sigue leyendo)