Ripper Owens vuelve a la palestra. Después de su abandono de Judas Priest, y de sus aventuras con Iced Earth, el cantante más parecido del mundo a Rob Halford ha montado una banda propia en la que por fin da rienda suelta a sus tendencias compositivas. Estamos ante un gran trabajo de heavy metal del que ya se no se hace, del que ya no llena estadios pero sí los corazones de miles de fans metálicos en todo el globo. Bien por ellos.
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