Rock estatal y sus noticias

Action - Action

Action - Action

Action - Action

14 de noviembre de 2007 - Crítica de disco  -  Comentarios 0 comentarios
Más artículos sobre: Action, crítica
Comparte:
 
Sello: Frontiers

Estamos ante una banda que tuvo su carrera brillante en los años ochenta, como tantas otras de aquellos tiempos, y como tantas otras de aquellos años, cayeron en picado cuando llegó el cambio de modas en los noventa. Tantos grupos como Firehouse, Alias, Slaugther o Warrant vieron su futuro tirado por la borda por culpa del grunge y el rock alternativo.

Pero los tiempos han vuelto a soplar favorablemente para los combos de AOR, y ahí está el sello Frontiers, que se ha convertido en el refugio de grandes nombres de los ochenta: Dokken, Toto o Journey son tres ejemplos tomados al azar, por no hablar de solistas como Philip Mardowell o Lana Lane.

Ahora le ha llegado el turno a esta gente, que en los ochenta, como decimos, y aunque sólo fuera en Estados Unidos, tuvo su predicamento entre los seguidores de formaciones como Def Leppard en su época hard rock o de los Boston más tradicionales.

Con su disco de retorno inciden en ese AOR influido por los grandes nombres de aquellos tiempos: me ha recordado en algunos temas más suaves al asunto del soft AOR o al west coast de gente como los tremendos King of Hearts, y si te gustó el disco de Frederiksen Phillips no veo por qué no ha de ser de tu agrado este redondo.

No han metido muchas baladas, que suele ser un defecto, la agobiante presencia de temas lentos, lo que hace que algunos discos de AOR pierdan fuelle.

No es el caso, decimos, de este retorno de Action: los temas roqueros se suceden sin solución de continuidad, y si te van los viejos Boston o formaciones más actuales como Harem Scarem o House of Lords, aquí tienes un competente disco de hard melódico del de toda la vida.
Artículo escrito por ignacio rielas

Comentarios


¡Déjanos tu comentario de este artículo!

Acepta las cookies para poder dejar un comentario en este artículo
 

Te puede interesar...
Fotografía por Héctor Mainar