Sello: Metal Blade
Para los que nos lleváis leyendo un tiempo, os acordaréis de hace unos meses en que hablábamos de una obra esencial para el buen seguidor metálico: el lanzamiento de un triple DVD (ahí es nada) de estos suecos en el que daban un repaso a toda su carrera con imágenes que ocupaban más de seis horas, casi siete.
Pues bien, ahora esta gente lanza su último disco en estudio, que aunque salió hace un par de semanas reseñamos ahora por falta de tiempo.
Pero nunca es tarde si la dicha es buena. El último disco de Amon Amarth los planta un paso más adelante en una comercialidad bien entendida. No es que Amon se hayan hecho Bon Jovi ni nada por el estilo, pero si algo se nota en este trabajo es un viraje hacia la melodía, hacia el querer hacer las cosas de modo que se llegue a más público sin necesidad tampoco de venderse.
Siguen siendo los mismos de siempre, con esa propuesta de metal vikingo que podría recordad (en actitud) a los primeros Manowar y a los Bathory de la época, er, vikinga. Tenemos un disco potente, con canciones aceleradas e incluso muy rudas que también pueden recordar al mejor y más añejo death metal sueco, pero también tenemos canciones repletas de melodía, y también, cómo no, temas pesados y lentos, en plan doom sin llegar tampoco a ser doom puro.
Yo creo que esta gente quería experimentar un poco, lo cual, vistos los resultados, siempre es de agradecer. Una compra interesante para sus seguidores, que no quedarán defraudados.
Artículo escrito por ignacio rielas