Sello: SPV
Angra han vuelto con un nuevo trabajo, con ese metal épico con tintes progresivos que los diferencia de la marejada de grupos de power metal de los que tantos hay. Porque Angra tienen un personalidad propia, no son la típica banda clon, y para venir de un país como Brasil se les podría comparar con Sepultura en cuanto a calidad, no en cuanto a sonido, que nada tienen que ver los unos con los otros. A mí siempre me ha convencido la propuesta de esta gente, a mitad de camino entre, digamos, unos Helloween y unos Dream Theater de la época del primer disco de los americanos.
Su nuevo disco no parece contar una sola historia, como ya han hecho antes en anteriores entregas, pero sí que se mete en una serie de temas familiarizados unos con otros:
Tocan los temas de las enfermedades mentales, la esquizofrenia, el suicidio, la depresión eso sí, sin llegar a ser un grupo depresivo, porque Angra nunca han ido de ese palo.
La voz de Falaschi está a la altura de lo mejor que se le puede pedir a este grupo, y desde luego Angra han situado el heavy metal brasileño en un punto del que ya no cabe retorno, son una pasada total para los amantes de su música.
Este disco no defraudará a nadie que los conozca hace tiempo, incluso a los que los hayan seguido desde sus principios. Se trata de un trabajo poderoso, con diez temas que junto con el último de Axel Rudi Pell podemos situar entre lo mejor que han sacado los del sello SPV en plan power metal, uno en plan melódico, y éstos, los Angra, en plan épico.
Muy bueno.
Artículo escrito por ignacio rielas