Sello: Metal Blade
No hace mucho hablábamos de The Throwdown como de unos de los sucesores del sonido Pantera. Estos suizos de Cataract no van a ser los que le quiten a Pantera el trono, aunque lo hayan abandonado por fuerza mayor, claro, pero Cataract son aún más potentes que The Throwdown, a pesar de que tienen, para un servidor, la misma raíz de Pantera.
Lo que pasa es que Cataract meten en su música unos aires death que producen ese endurecimiento que le falta a muchos grupos de hardcore, incluidas verdaderas bestias pardas como Agnostic Front, de los que no me extrañaría que estos Cataract se hubieran empollado toda su discografía.
Este disco hace ya como el cuarto o el quinto de la carrera de Cataract, y se trata de una estupenda colección de canciones de death mezclado con hardcore mezclado con thrash metal, lo cual da un resultado muy cañero y muy efectivo.
Las guitarras se marcan unos solos muy melódicos, pero eso es sólo una tregua, porque la voz, al igual que la de Phil Anselmo, se niega a dar un solo minuto de respiro: caña burra por todas partes en un disco para los seguidores del thrash core metalizado.
Por supuesto, y lo digo porque estamos invadidos de grupos de ese estilo, Cataract no son en absoluto una formación de metalcore, por ese lado pueden estar tranquilos, y además se agradece que Metal Blade confíe en esta formación y siga lanzándoles trabajos de enorme calidad. Hay que apostar por bandas con futuro y Cataract son una de ellas, sin duda alguna.
Artículo escrito por ignacio rielas