Sello: SPV
Sin duda, el fichaje de Gamma Ray por el sello alemán SPV ha sido una noticia que no ha pillado de sorpresa a casi nadie, pues los rumores corrían arriba y abajo, tanto en Internet como en los medios de papel. La carrera de Gamma Ray había entrado en un punto de estancamiento, y se hacía necesaria una renovación, renovación que ha venido por pasar de un sello a otro.
SPV saben lo que se hacen, están lanzando a grandes del metal alemán como Sodom, los mismos Helloween o el incombustible Axel Rudi Pell. Ahora Gamma Ray tienen la oportunidad de demostrar, a pesar de lo que digan algunos, que no están acabados, ni mucho menos.
Es cierto que habían entrado en una espiral descendente con sus últimos discos, aunque la cosa no era tan grave, pero también es cierto que con esta segunda parte de su obra maestra han pulido su estilo y ofrecen un disco de power metal con todas las de la ley. No en vano, su líder, compositor, cantante y guitarrista Kai Hansen puede ser considerado como el creador del power metal, y le pese a quien le pese, sigue siendo el mejor a la hora de crear verdaderos himnos metálicos de factura imperecedera.
Un disco que gustará a todos los que sigan la saga Helloween y a los que les gusten grupos como Mob Rules y tantos y tantos otros como Grave Digger. La escuela del viejo power metal alemán sigue viva.
Artículo escrito por ignacio rielas