Sello: SPV
Se han ido a Brasil a grabar su entrega última en directo, un doble cedé que devuelve a Helloween, tras la edición de su tercera parte de “Keeper of the seven keys”, a la primera línea del metal mundial. De hecho, y digan lo que digan, la edición de esa tercera parte le ha venido a la banda de perlas, pues después de discos oscuros como “The dark ride”, que parece no funcionaron muy bien en ventas, estos dos últimos trabajos del grupo les han venido de perlas para recordar a la gente que ellos, y sólo ellos, fueron los inventores de lo que hoy en día se llama metal alemán, power metal, o como quieras decirlo.
Vale que sólo quedan dos miembros de la antigua guardia, pero lo que no vale es meterse aquí con Andi Deris, hombre al que he tenido el gusto de ver en directo y que es toda una apisonadora en el escenario, como bien demuestra en este trabajo, donde canta como nunca, y donde se refleja que el grupo tuvo muy buena vista cuando lo sacó de Pink Cream 69 para sustituir o reemplazar, según se mire, a Michael Kiske al frente de una de las formaciones alemanas de metal más influyentes de todos los tiempos.
En el listado de temas hay antiguos y modernos. Y de los antiguos no faltan, cómo no, “Eagle fly free”, “I want out” (que sigue siendo uno de sus singles de cabecera), por supuesto una versión muy extendida de “Keeper of the seven keys,” que dura casi cuarto de hora; también rescatan “Helloween”, otro tema de gran extensión.
Hay muy buen ambiente de directo, al público se le oye en todo momento interactuar con la banda, y eso hace que éste sea uno de esos discos en los que acabas creyendo.
Es un gran doble en directo, quizá no comparable con otro live que circulan por ahí de la banda, pero en todo caso un buen testimonio de lo que, a día de hoy, son capaces de ofrecer Helloween.
Artículo escrito por ignacio rielas