Sello: Locomotive
Mucho tiempo estuvo Randy Piper fuera del mundo de la música, o al menos de la música con un sentido de popularidad como la que obtuvo con WASP en los dos primeros discos de la banda americana, aquellos en los que Randy intervino como guitarrista de una época mítica.
De eso hace ya mucho tiempo, y ya en la década que vivimos el hombre, en 2007, formó una banda a su medida, un grupo que, por lo que he oído en este disco, trata con éxito de revivir el sonido de los primeros WASP, aquellos que no tenían nada que ver con la política y sí con la diversión.
Randy se ha marcado un disco heredero del sonido ochentero de “The last command” o del mismo elepé de debut de WASP, por lo que es un trabajo, este “Virus”, en el que encontraremos pocas sorpresas y sí un buen metal ochentero de muchos octanos. Lo que más sorprende es la voz de su cantante, el señor Rich Lewis, que imita el estilo vocal de Blackie Lawless en todos sus aspectos, lo que no le quita al disco ningún encanto, sino que más bien lo hace bien atractivo para los fans de WASP. Luego está el tema que han hecho como versión, algo inesperada por cierto, nada menos que “Zombie” de Cranberries, una canción que quizá no sea la adecuada para un redondo de estas características. Pero en general no hay quejas. Randy, con su banda ojo, ha grabado un buen artefacto de metal como se entendía el metal hace más de veinte años: sonido añejo, voces con coros impresionantes, y sobre todo una guitarra y unos solos que explican por qué este hombre fue un elemento imprescindible en aquella banda hoy tan cambiada. Si para ti Wasp suenan demasiado “serios”, engánchate a esta “animalada” del señor Randy Piper, un compendio de temas que no da descanso y que convencerá a los más reacios, animará a los deprimidos y fortalecerá a los decaídos.
Artículo escrito por ignacio rielas