Sello: Metal Blade
Hemos tardado en reseñar este disco porque la verdad que no encontraba palabras para describir el cúmulo de sensaciones que produce la escucha de un trabajo de estas características.
Three son una banda de rock progresivo, lo cual puede llamar la atención de algún despistado del prog cuando vean que graban nada menos que para Metal Blade, el sello extremo por excelencia en Estados Unidos, que siempre están dale que dale con el death metal, el grindcore y el black en algunos casos; de todos modos, no deja de ser normal que haya sido una gente tan arriesgada como Metal Blade la que se haga cargo de este disco, porque desde luego no tiene desperdicio.
Para mí, parece como una respuesta americana a la música que hacen en Gran Bretaña la gente de Blackfield, el grupo del cantante de Porcupine Tree con el intérprete israelí Aviv Geffen. Como Blackfield, Three tienen la capacidad de envolver al oyente con una música que no puede calificarse de depresiva, pero sí de melancólica, huyendo, eso sí, de los trillados caminos del doom y de la música “oscura” en general, de los sonidos góticos y de tanta y tanta moda, en definitiva, que está haciendo más por destruir el buen rock que por catapultarlo como se merece.
Estamos ante un trabajo de un buen gusto exquisito, con guitarras heavys en ocasiones, acústicas otras, y en la mayoría de los casos simplemente roqueras, con un nivel de composición altísimo, con influencias de bandas como Radiohead, los nombrados Blackfield, algo de los Pink Floyd de la época de “Wish you were here”, y hasta de los Zeppelin de los dos primeros discos.
Este es su segundo disco, el primero apareció en 2005, y el mismo sello Metal Blade se ha encargado de reeditarlo. De ese disco, del debut, se incluye en este segundo redondo un tema en versión acústica como propina al final del trabajo.
Compraos este disco si os van las influencias antiguas.
Artículo escrito por ignacio rielas