Tras el lanzamiento de hace un año con “Space ship one”, vuelve el americano Paul Gilbert con un redondo donde se dan la mano varios estilos, ha vuelto con un disco redondo repleto de buenos temas: va desde el heavy metal que recuerda a su banda madre, Racer X, hasta el jazz y el funky, aunque, para alegría de algunos, este trabajo sea menos experimental, menos heterodoxo y más centrado en los temas: eso sí, se trata de un álbum instrumental, como aquellos que nos gustaban en los ochenta.
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