La portada es lo único flojo que le encontramos al nuevo redondo de Primal Fear. Para sus seguidores de toda la vida, este redondo es una vuelta a sus orígenes y un alivio para los que se defraudaron (relativamente, ojo) con la experimentación de su anterior “Seven Seals”. Un disco de heavy metal por todo lo alto, con la sombra de Judas Priest siempre ahí, pero con calidad y clase, que no es poco, oigan.
(sigue leyendo)